Artículo original publicado en trufitas.com

Me he topado con mucha gente que me consulta por el típico problema de un perro que gruñe cuando come si alguien se acerca a su plato. Esto es algo más delicado aún en perros grandes o con mandíbulas fuertes, ya que el daño que pueden hacer es mucho.

Si tu perro te gruñe mientras come, en el artículo de hoy te explicaré por qué pasa esto y qué puedes hacer para solucionarlo.

Mi perro gruñe cuando come ¿por qué?

¿Por qué crees que los perros gruñen? En realidad, lo hace como una señal de advertencia, y es que el gruñido tiene una función de comunicación muy valiosa entre perretes.

Gracias al gruñido, el perro puede avisar a los demás de que algo no le gusta, sin necesidad de morder ni herir a nadie. Esto es normal, ya que le conviene mantener una convivencia pacífica y no romper sus relaciones al mínimo conflicto.

Comer es algo básico, de hecho es una de sus necesidades etológicas (igual que para nosotros) y lo único que hace es intentar proteger la comida de intrusos que se la puedan robar.

Nunca riñas a un perro por gruñir

Antes de nada, quiero que te quede clara una cosa: El gruñido es sano y natural. Cuando veo un perro que gruñe me siento aliviado, porque eso me asegura que (como mínimo) el perro avisa. El perro comunica su desagrado y es menos probable que muerda sin avisar porque nos da tiempo para retirarnos.

No regañes a tu perro por gruñir, ya que lo estarás inhibiendo y dejará de gruñir, pero lo que viene después del gruñido lo seguirá haciendo. Precisamente, lo que no quieres es un perro que salte a morder cuando algo no le guste, sino que pueda comunicarse contigo de una forma equilibrada y sana.

Cuando te gruñe por comida

Hay personas a las que les molesta mucho que el perro les gruña, y lo entiendo. Al fin y al cabo, se trata de un malentendido la mayoría de veces y no parece justo que tu bolita de pelo, a la que tanto quieres y cuidas, te vea como una amenaza.

Como te he dicho antes, el perro gruñe para proteger algo que es valioso para él: La comida. Le falta entender que tú no quieres quitársela, y confrontarlo o pegarle puede hacer esta conducta mucho más difícil de gestionar.

Por eso mismo, aquí tienes la manera de conseguir que tu perro deje de gruñir cuando le quieres retirar el plato. Si sigues teniendo problemas, contáctame.

Qué hacer si tu perro te gruñe cuando come

Primero de todo, estate quieto. No hagas nada cuando el perro te gruña y retírate.

El perro te está avisando de que no quiere que te acerques más. Respeta su decisión y, si no sabes qué hacer, consulta información. Si estás aquí es que ya lo has hecho, bien, buen chico, ya tienes algo ganado.

Lo ideal, sobre todo si el caso ha empeorado y se ha convertido en agresividad, es que contactes a un profesional de la educación en positivo para que vaya presencialmente a tu casa. Te adelanto que la agresividad es un tema delicado, por lo que puede que te cueste encontrar a alguien, pero mientras tanto, puedes probar lo siguiente para cambiarle el chip.

Si tu perro te gruñe cuando come y te acercas a su comida, lo primero que debes conseguir es hacer desaparecer la fuente de conflicto: el plato o bol. Una vez el perro haya comido todo lo del plato y se marche de la habitación, tú escóndelo. Cuando el perro vuelva para comer y no lo encuentre, ya no tendrá comida por la que luchar.

A partir de ahora dale de comer directamente de tu mano. No le tengas miedo, ya que serás tú su bol, su fuente de comida. Idealmente, haz esto en una habitación distinta a en la que comía para que no haga asociaciones y empiece a gruñir de nuevo.

Si el perro te sigue gruñendo mientras come de tu mano, o simplemente te parece peligroso, puedes dejar caer la comida al suelo delante de ti (ya barreremos más tarde, lo que sea por nuestro gordi).

Puede parecer una tontería, pero de esta forma le estás demostrando que tú eres quien le da la comida. Tiene una significancia emocional diferente. Al dársela desde la mano o desde muy cerca, mezclado con tus olores, estás convirtiendo tu presencia en algo positivo mientras tu perrillo come. En su cabeza, acabará estando claro que no quieres robársela, que no eres una amenaza.

A continuación, podrías usar otro sistema. Ves dándole de comer poco a poco en el bol o cuenco, pequeños trozos de pienso, aunque sea uno a uno. Al principio espérate a que el perro te mire o te los pida. No te cortes en repetirlo infinitas veces y ser un pesado, es mejor asegurarse. Tu perro tiene que entender al 100% que si te vas a acercar al plato es para darle de comer, no para quitarle nada.

Si además, añades de vez en cuando un trocito de salchicha, estoy seguro de que tu perro estará deseando a que vuelvas a acercarte con algo en la mano.

Cuando veas que el perro ya acepta esta práctica sin gruñir (porque ya entiende que no hay necesidad) empieza a darle trocitos de salchicha o premios mientras come su comida habitual, por sorpresa. Que vea que esta práctica no era algo casual, para que no lo olvide, y úsalo si alguna vez necesitas apartar el plato.

Con el tiempo y el cambio de chip del perro podrás acabar retirando el bol sin usar premios. Para evitar que el premio se convierta en una condición, más que en una ayuda, asegúrate con el truco del retiro del premio intermitente.

Ahora ya sabes por qué tu perro gruñe cuando come si te acercas por detrás, y estoy seguro de que siguiendo estas pautas avanzaréis hacia la comprensión mutua.

¡Un abrazo perruno!

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