¿Estás estresado últimamente en tu vida? Déjame hacerte una pregunta, que tal vez no te esperas: ¿Cómo tienes de recogido tu entorno, tu habitación o tu hogar?

El estado del sitio donde vives, que hoy en día también es donde trabajas, tiene mucha influencia sobre tu salud física y mental. Déjame decirte por qué debes ordenar tu casa o tu cuarto antes de la siguiente sesión de trabajo intenso y cómo hacerlo de forma eficiente. Ya verás cómo notarás la diferencia.

ordenar tu casa

Los beneficios de tener la casa ordenada

Y es que ordenar tu cuarto tiene muchos beneficios. Si no acabas de estar convencido léete esta sección, sino pásate directamente por la parte donde te explico cómo ordenar tu casa.

No sufres estrés

Cuando vuelves de un largo día del trabajo no hay nada más relajante que ver todo tu hogar en perfecto estado. Cuando tenemos el lugar donde pasamos más tiempo bien amueblado y organizado, esto se nota también en nuestra mente. Y lo notamos aún más si tenemos que teletrabajar.

De alguna manera, nuestro alrededor no se puede separar de nuestra propia mente y nos vemos afectados por lo que nos rodea. Si tu escritorio está todo en su sitio, consigues relajarte y ordenar mejor tus ideas. Esto influye en tu estado de humor.

No perderás nada

Si eres alguien organizado, siempre encontrarás aquello que necesitas. Muchas personas pierden una gran cantidad de tiempo buscando sus cosas en un entorno desordenado. Al final, tenerlo todo en su sitio te permitirá ahorrar tiempo.

Dormirás mejor

Es inevitable que, al tener una tarea pendiente menos por hacer, tengas una preocupación menos que te impida conciliar el sueño. Por tanto, si tienes una casa recogida tendrás un mejor sueño.

En caso de que necesites un poco de ayuda extra, te recomiendo pasarte por nuestro artículo sobre cómo dormir mejor.

Te concentrarás más

Al tener todo tu entorno en orden, habrá menos tonterías que te distraerán. Por ejemplo, no tendrás excusas para desviar tu atención y recoger algo en tu habitación, simplemente porque ya estará hecho.

Además, se ha comprobado que el orden también puede potenciar tu creatividad. Al estar más concentrado, es lógico que rendirás mejor en cualquier tarea.

Esto es tan bueno para el que tiene un espacio ordenado como para el que ordena, ya que a veces tenemos que ponernos muy creativos para guardar según qué cosas en según qué espacios, y eso nos ayuda a entrenar la mente.

Haces ejercicio

Parece una tontería, pero recoger la casa requiere cierto esfuerzo físico nada despreciable. Te mantendrás activo y eso tu cuerpo lo notará, dándote un buen chute de endorfinas que además notarás.

Piénsalo, ordenar tu casa podría equivaler a una sesión de ejercicios.

Es terapéutico

Esto te lo digo por experiencia propia, recoger tu casa es terapéutico. Cuando dejas todo en su sitio, tu mente de alguna manera también se aposenta y todo parece estar en orden de nuevo dentro de ti.

Por eso, suelo hacer una gran recogida cuando estoy mal… Aunque normalmente ya recojo cada semana mi hogar, pero a veces hay que hacer pequeños o grandes cambios en tu vida para sentirte mejor. Hay quien se cambia de corte de pelo, otros se hacen tatuajes… yo pongo todo en orden.

Yo siempre abogo por aquello que te dé mejores resultados, ya que cada persona es única, pero lo que es seguro es que tenerlo todo más organizado calma el ruido de la mente y es satisfactorio.

Beneficios para la salud fisiológica

Esto tal vez no te parezca tan prioritario, pero tu cuerpo también sufre cuando es sometido a un hogar sin ordenar. Al recoger, muchas veces acabamos limpiando también. Hacerlo, puede representar:

  • Menos polvo y suciedad = importante si tienes alergias
  • Tu casa está mejor ventilada y el aire se renueva
  • Todo está más desinfectado
  • La humedad en tu casa disminuye a corto plazo

Todo esto es sinónimo de una mejor salud física, además de todos los beneficios mencionados anteriormente. ¿Te parecen suficientes razones? Pues sigue leyendo

organizar tu cuarto

Cómo ordenar tu casa según el método Marie Kondo

El orden lo define cada uno según sus necesidades, pero esta vez me basaré en unos de los métodos más famosos para ordenar tu hogar. El método Marie Kondo. Esto podrás expandirlo más tarde con su programa, que te recomendaré al final, pero primero toma nota de sus tips:

Ordena por categorías

Según Marie Kondo, uno de los mayores errores que cometemos es pensar en el orden como algo que debe hacerse por habitaciones. Sin embargo, el cerebro humano no piensa por espacios, sino por categorías.

Por eso mismo, es vital que apuestes por organizar tus espacios y cosas conforme a categorías de cosas. Así siempre sabrás dónde está todo. No tendrás nada desperdigado por casa. Simplemente, sabrás que estará siempre en la sección de libros o de cosméticos.

Empieza por lo fácil

Ya que vas a empezar a ordenar, el método konmari te recomienda que empieces por lo más sencillo. Una de las cosas más fáciles de manejar es la ropa, que siempre sabrás dónde ponerla. Cuando la tengas toda en su sitio, en tu cabeza habrá menos ruido.

Tira las cosas inútiles

Esto sigue un poco los principios del minimalismo, cosa que me encanta. Todo aquello que no te sea útil o no aporte nada significativo a tu vida, tíralo. Si tienes fotos u objetos que guardas como un recuerdo, tal vez lo que valoras es el recuerdo y no el objeto. Nos apegamos demasiado a cosas inútiles sin darnos cuenta.

Todos esos trofeos de cuando tenías 8 años y jugabas a tenis no te aportan nada en tu día a día, ¿verdad? como por ejemplo sí lo haría un sofá o una mesa. Piensa bien qué estás usando a menudo y deshecha sin miramientos lo que no necesitas.

Empieza a lo grande y luego mantenlo

Cuando hayas hecho tu gran recogida, solo tendrás que intentar mantener el orden a lo largo de los días. Teniendo en cuenta lo poco que cuesta guardar UNA sola camisa en su sitio después de usarla, entenderás que no es complicado. Solo tienes que mantener la constancia, cosa que es positiva para ti.

Cómo ordenar la ropa

Un problema que tiene mucha gente al ordenar la ropa es que la guarda de forma ineficiente y luego, al momento de ponérsela acaba desordenando su propio armario.

El método konmari, de Marie Kondo, sugiere que ordenes tu ropa por colores, y a poder ser que puedas verlas todas al mismo tiempo. Puedes colgarlas en una serie de perchas si tienes el espacio, o doblarlas en un cajón de la siguiente forma.

Aprovecha cualquier espacio

En tu casa seguro que tienes cientos de rincones sin aprovechar. Fíjate bien en qué lugares están siempre vacíos y replantéate dónde colocas las cosas. Recuerda eso que te he comentado sobre tu creatividad: ¡Trabájala!

Usa compartimentos

Si lo ves necesario, cómprate accesorios que te permitan organizarte mejor. Por ejemplo, existen algunos en los que puedes guardar tus cubiertos, tus platos, las tapas de tus ollas, tus ingredientes, ordenar tus cables y un largo etcétera. Navega y explora por secciones de organización por Amazon, seguro que te sorprende lo que encuentras.

El truco de la caja

Si hay objetos que no sabes si tirar, Marie Kondo tiene un sistema infalible: La caja. Se basa en que si no usas algo durante un año, es síntoma de que realmente no lo necesitas. Estas son las instrucciones:

  • Todo sobre lo que tengas dudas de si lo vas a usar más o no, ponlo en una caja
  • Luego, en la tapa de la caja escribes una fecha para dentro de un año
  • Cada vez que necesites algo de la caja, sácalo y no lo vuelvas a guardar dentro de ella. Esto será para descartar cosas que no usas
  • Tras pasar un año (la fecha que hayas puesto), tira todas las cosas que había en la caja: No las necesitas y solo ocupan sitio en tu casa.

Si te ha molado todo lo que te he explicado, te recomiendo ver el programa de Netflix “¡A ordenar con Marie Kondo!”, seguro que aprendes mucho.

El espacio en el que vives es mucho más importante de lo que piensas. Yo me he aplicado estos principios y lo he notado mucho. Nunca infravalores el efecto que esto tiene en tu estado de bienestar y salud. Date un respiro al ordenar tu casa o tu cuarto, no te arrepentirás.


Artículo escrito por mí y publicado en SerPositivo – republicado aquí como canonical, con permiso de la clienta.