¿Sabes qué es la domesticación? ¿Sabes si un animal salvaje puede domesticarse? Aquí te resolveré todas tus dudas sobre este tema.

Primero de todo, partamos de que entiendas qué es la domesticación en concreto. Spoiler: No consiste en “amansar” a un animal.

¿Qué es la domesticación?

Pedí a Clara hacer este artículo porque creo que muy poca gente realmente sabe lo que es la domesticación. Corre la creencia (puede que por falta de información) de que si das de comer a un animal salvaje puedes acabar domesticándolo. Solo hay que fijarse en cómo en cualquier videojuego domesticas a los animales con un par de habilidades y paciencia.

La vida real no es así

La domesticación no consiste en convencer a un animal de que eres de fiar y hacer que se te acerquen. No es entablar una amistad, va mucho más allá. Cuando te des cuenta, serás consciente de lo que implica que podamos tener mascotas hoy en día.

Con la domesticación, lo que haces es adaptar las características y forma de ser del animal a ti. Eso solo se puede conseguir mediante la selección genética.

Es imposible domesticar a una loba y convertirla en un perrito, hay que pensar a largo plazo, y tardas lo suyo. Has de seleccionar a los cachorros más sociales y hacer que críen otros como ellos. Así acabas con un labrador o un chihuahua, tras al menos 30.000 años…

Una pista: El lobo NO es el de la derecha

Obviamente, el factor de aprendizaje puede influenciar mucho en cómo interactúa el animal contigo, y mejor si te ha conocido desde cachorro. Lo que no puedes remediar son los instintos, traídos por los genes, que algún día pueden jugar en tu contra.

Sin querer, o como parte de su lenguaje natural, un animal salvaje puede hacerte mucho daño. La resistencia natural de nuestros cuerpos y su fuerza no son compatibles, simplemente. La mayoría de veces podemos acabar muy mal.

Así que la próxima vez que alguien te dice que este oso está domesticado no te lo creas: Probablemente ese es un oso excepcional, con unas características que lo hacen fácil de tratar (de lo contrario, lo habrían sacrificado) y un entrenador con muchas habilidades.

Dicho esto, vamos a analizar qué animales domésticos eran salvajes antes, analizando su contrapartida evolutiva.

El perro

El perro es uno de mis animales favoritos, cualquiera que me conoce lo sabe de sobra. Podría estar horas escribiendo sobre los perros, y de hecho creo que es el animal sobre el que he escrito más. Hay evidencia de que el perro es el primer animal domesticado, desde hace más de 30.000 años, ya que se encontró un fósil en Bélgica en 2008.

Antiguamente, se creía que el perro venía del lobo, pero hay muchas dudas al respecto. Esto se debe, en parte, a la gran diferencia entre los perros y los lobos.

A primera vista parecen de la misma especie, pero sus diferencias son enormes cuando los comparas. Sobre todo cuando comparas un chihuahua con un lobo, ahí sí que podríamos perder la chaveta. Dentro de la misma especie se hacen diferencias, como las de las razas de perros más inteligentes.

Las mandíbulas de un perro no tienen nada que ver con las de un lobo, aunque te aseguro que pueden hacer mucho daño. Convivir con un animal que podría desgarrar un bolso fácilmente con un movimiento de dientes no es moco de pavo, y eso no se consigue de la noche a la mañana.

Hemos convertido un superdepredador como el lobo en un animal con una habilidad para hacer amigos sin precedentes. Para darte cuenta solo tienes que ver este artículo sobre amistades inter-especie.

No quiero entrar en detalles, pero para saber cómo sería convivir con un lobo pongamos por ejemplo una raza considerada un híbrido entre perro y lobo, que está a medio camino pero sigue estando lejos del lobo: El PLC. Te dejo un vídeo con experiencias de una cuidadora para que te hagas una idea.

El otro día estuve hablando con esta chica sobre esta raza y la verdad es que lleva toda la razón. ¿Cómo crees que se podría amansar a esta raza de perro? Ya te lo digo yo: Seleccionando los perros más sociales, más simpáticos.

Por desgracia, a los cuidadores de PLC lo que les interesa es mantener la apariencia característica de la raza, y por eso no se sabe si realmente llegarán a cambiar. Cuando den problemas graves ya verás como sí. Lo ideal es que todos fueran mestizos y ya está… en fin.

El gato

Ay, el gato… El gato es mi segundo animal favorito. No por nada tengo un libro a punto de acabar sobre él. Son unos animales únicos, graciosos, sorprendentemente ágiles y muy suyos. El gato lleva 10.000 años entre nosotros, y comparado con el perro se nota mucho la falta de domesticación.

Igual que muchos expertos, yo también digo que el gato es un animal que no ha sido domesticado del todo. Sus características provienen de sus antepasados, que eran exactamente como ellos. Parece que apenas hayan cambiado.

¿Cuál es cuál?

Lo curioso de estos animales es que parecen haberse domesticado ellos solos. Esto se debe a que es muy difícil para nosotros juntarlos y hacerlos copular.

En los perros era mucho más fácil porque tenías que juntar a dos perros durante la etapa de celo, y dejarlos solos, pero con los gatos no tan sencillo. Muchos no se dejan agarrar fácilmente y pueden ser muy desconfiados, y además, algunos procesos naturales, como el marcaje, pueden ser muy molestos en el hogar.

La realidad es que creo que muchos gatos aún no están domesticados. Aún hay gatos que no se dejan tocar jamás por nadie (fijémonos en los gatos callejeros), y el acercamiento del animal y su capacidad para formar vínculos con nosotros son vitales para poder entablar una amistad y, por tanto, convivencia. Es importante que nos fijemos en sus necesidades para hacerlos felices.

Otros animales domesticados que antes eran salvajes

¿Quieres saber la verdad? Creo que aquí se acaba la lista de los animales que realmente hemos domesticado. El resto son animales que nos toleran. Animales que, sí, han pasado por cierta domesticación y pueden convivir con nosotros, pero que no tienen nada que ver con un perro o un gato.

Hablo de animales como los

  • Caballos
  • Ovejas
  • Cabras
  • Cerdos
  • Vacas
  • Roedores

¿Meterías a alguno de estos animales en tu hogar? Puede que a un cerdo vietnamita sí, pero créeme que no sería lo mismo que tener un animal mejor preparado para la vida con seres humanos.

domesticacion de animales

Claramente, hay una diferencia entre un cerdo y un jabalí, pero los hemos domesticado suficiente solo para poder manejarlos y explotarlos en nuestras granjas, poco más.

Los demás animales que podemos encontrar en el hogar siguen siendo casi salvajes. La verdad es que han pasado por un período de domesticación casi inexistente. Estoy hablando de:

  • Loros y otros pajaritos
  • Hurones
  • Tarántulas
  • Serpientes
  • Tortuga
  • Iguanas
  • ETC.

Todos estos animales, simplemente, son animales salvajes que nos toleran. Animales que nunca estarán 100% adaptados a la vida con seres humanos, aunque nos pongamos cabezones y los criemos desde pequeñitos.

Hay que entender que no puedes amansar a un león o a un tigre y tenerlo en tu salón a tus pies. No sabes si en cualquier momento puede haber un estruendo y ese gatito, asustado, te puede saltar al cuello.

Los animales salvajes pueden ser domesticados o manejables. Si no son ninguna de estas dos cosas, no se pueden tener en casa.

Y de todas formas, si tienes un animal sin domesticar en tu hogar, quiero que sepas que este animal no será feliz. Los instintos en los animales generan necesidades que deben ser cubiertas, instintos que les permitían sobrevivir afuera, pero que no pueden satisfacer dentro de una jaula o entre cuatro paredes.

Hazme caso y nunca adoptes un animal salvaje, si tienes un poco de empatía enseguida te darás cuenta de que la domesticación es por el bien de ambos, y recuerda que es un proceso que se consigue tras mucho sufrimiento, seleccionando durante generaciones a los animales más aptos para la convivencia contigo.

Así que, no te creas a la gente que te dice que ha domesticado o visto domesticar a un animal salvaje, porque es imposible a menos que lleve seleccionando cachorros desde hace un rato largo.


Artículo escrito por mí y publicado en SerPositivo – republicado aquí como canonical, con permiso de la clienta.